El Gobierno británico alude al divorcio con la UE como uno de los motivos que lastra el aumento de la competitividad, reduce el potencial de crecimiento y, en última instancia, obligará a un alza fiscal dentro de un mes que se estima en torno a los 35.000 millones. El Banco de Inglaterra se suma a las advertencias sobre los «efectos negativos» que ha tenido y seguirá teniendo el Brexit para Reino Unido. Leer
